Ben Stiller es pequeño. Messi es pequeño. Fernando Alonso es pequeño. Al Pacino es pequeño.
Tomás es a little Tomás. Pero ¿con qué medimos? Si es en abrazos, si es en besos… calza al menos un 50.
Si es en ternura, delicadeza y mimo… tenemos una percha enorme.
Hoy Tomás nos invita a su casa, a su “incubadora” real: los brazos de sus padres donde crece para ser “grande!”.