Cinco mujeres, cinco amigas, una suite de un hotel y un objetivo:  demostrar al mundo que todo ser humano está cargado de belleza, que todos tenemos algo (mucho) que enseñar, que la mujer es pura sensualidad, pura feminidad. Y con esto, un regalo para ellas y para sus compañeros de vida: una caja llena de fotos íntimas, con la única reserva en el derecho de admisión…

Desmontando mitos absurdos de mujeres de plástico, cinceladas a golpe de pinceles de photoshop, estas cinco valientes han salido de un armario cargado de prejuicios, de apretados clichés de modas y de mentiras para demostrar que ser madre no significa para nada dejar de ser mujer, que la pasión no es algo para chicos de 16 años cargados de hormonas.

Anoche, a las 11 en punto, cinco maridos abrían cada cual una caja cargada de amor, de pasión y de valentía.

Este tipo de fotografía sensual, de desnudo o con lencería, es muy conocida en muchos países y toma el nombre de “fotografía boudoir”.
Como me dijo una amiga hace poco, la línea entre lo vulgar y lo bello a veces es demasiado delgada.
Ojalá este proyecto no acabe aquí y la fotografía boudoir tome espacio y sitio en nuestras vidas, lejos de lo soez.

Rocío González, de RG Maquilladores, a los mandos del look. Genial como siempre amiga.
Hotel-Restaurante QUINTO CECILIO (Medellín – Badajoz). Uno de los mejores lugares de toda Extremadura donde alojarse y degustar exquisitas comidas. La familia Lospitao acogió el proyecto sin dudarlo un segundo. Gracias amigos.