Termina la temporada de comuniones y la verdad es que cada vez creo que es más difícil realizar este tipo de fotografía. Y mira que lo tenemos fácil con los modelos, pero somos nosotros mismos los que no somos capaces de bajarnos hasta sus mentes de nueve y diez años y esto es lo que provoca que no obtengamos las fotografías que realmente ellos merecen. Este año me lo propuse así: ¿qué te gustaría a tí en una sesión de fotos si tuvieses diez años? Y me ha costado, de verdad. Al final he jugado a carreras de sacos, he hecho cientos de pompas de jabón y hasta he comido palomitas de colores mientras me las tiraban directamente a la calva. Y así ha sido un buen año de comuniones. Quiero comenzar con la de Rocío, y de paso agradecer a sus tíos MariLo y Frami que quisieron regalarle este recuerdo a su niña y a los papás. Y cómo no, gracias a sus padres, Antolín y Nuria, que me han permitido mostraros estas fotos y con los que pasé unas horas geniales…. pero sobre todo a tí, Rocío, gracias.