Creo que hacía tiempo que no pasaba una tarde tan divertida. Sonia y Jaime apostaron por mí para ser su fotógrafo de bodas en Cáceres. Jaime es de Ciudad Real. Es un tipo alto, de buen porte y enorme sonrisa. Sonia es de Cáceres y es un amor. Cariñosa, inteligente, agradable… Creo que Jaime sabía bien a que tierra venía a por el amor de su vida. Marina es la hermana de Jaime. Al igual que él, tiene un porte sensacional y una sonrisa de esas que apagan las estrellas. Pasar una tarde realizando fotos con ellos, riéndonos de la lluvia, compartiendo lo divino y lo humano… te acerca a las personas y en cuestión de unas milésimas de segundo pasan del plano laboral al personal. Qué sensación de “nos falto más tiempo…” se me quedó. Espero remediarlo en su boda. Gracias chicos por el regalo de aquella tarde. Gracias Marina por venir, ser y estar!  (Para el que pueda pensar que soy un pelota, que venga y les conozca. Y si no, que vea las fotos, que seguro que le dicen mucho.)