Laura y Alfonso se conocieron aquí, en Oxford. El mundo deja de ser un pañuelo y pasa a ser más pequeño cuando desde Mexico conoces Cáceres y te vienes a Oxford, si, si…, el Oxford de las pelis, de los estudiantes y de Harry Potter, claro… Pero en nuestro caso, el Oxford de Laura y Alfonso. Este viaje ha sido una completa aventura hacia sus vidas. He podido recorrer las calles que ellos tanto han paseado, conocer sus rincones preferidos y hasta comer las mejores galletas de dos chocolates y nueces del mundo (y esto es así). Ahora me siento preparado para que vivamos una gran boda dentro de unas semanas. Gracias una vez más amigos por todo. Nos juntamos en nada.