Él y ella son uno. Ella y él son una pareja de valientes que ante las desafortunadas perspectivas laborales decidieron hacer las maletas y viajar a miles de kilómetros para hacer currículum, para trabajar en lo que son los mejores y para vivir la dura aventura que supone a veces la vida.  Estocolmo. Estocolmo puede ser un buen lugar donde comenzar, estudiar, aprender idiomas, desarrollarse… Ellos me contrataron para su boda y decidieron que su casa en Estocolmo era también la mía.  Y hoy, de regreso a casa, todavía sin deshacer las maletas, necesito mostraros unas fotos.
Como vais a ver, todo comenzó en una antigua cabina del centro de la ciudad donde sólo podía ver sus piernas… Sería genial conocer a una pareja, conocer una ciudad sin desvelar todos los secretos, sin mostrar el todo sino sólo una parte… Y así es, sólo una parte es esta primera parte de una preboda en Estocolmo con la prudencia, sencillez y humildad de él y con la chispa, pasión y genialidad de ella.
En nada, un poco más. Buenas noches.