Las ciudades están plagadas de rincones que pueden ser vuestros para siempre con una simple fotografía. Da lo mismo (y lo digo y me repito y me repetiré…), da lo mismo estar a la sombra de una grandiosa catedral que detrás de una farola o bajo un puente… al final, vosotros lo hacéis vuestro. Nerea y Manuel hicieron suyo cada rincón, cada lugar… y estas fotos lo demuestran. Gracias por este gratificante paseo por Badajoz. En nada, estamos de boda y haremos vuestros muchos más lugares que se cargarán de significados.