Un día una chica se acercó a mí y me dijo, ” tienes libre esta fecha para mi boda…, dímelo porque todavía puedo cambiar yo la fecha en el restaurante…  Quiero que seas el fotógrafo de mi boda”. Mi respuesta fue: “Espera que te voy a explicar las tarifas, los packs, etc…” y Nuria me dijo: “No te molestes, vas a ser el fotógrafo de mi boda…, pero, eso sí, mi sueño es hacerme fotos de novia en la playa…”.  Cuenta conmigo. Desde entonces hasta hoy hemos vivido una preciosa preboda llena de flores, una boda increíble con un sabor flamenco auténtico y especial y, lo que hoy os traigo, una postboda en las preciosas playas de Huelva, en el Parque Natural de Doña Ana…  Hacía años que no disfrutaba como cuando mis padres me llevaban a chipiona a revolcarme por la arena de la playa. De verdad Nuria que os debo mucho, que os admiro mucho y que con gente como vosotros es un lujo trabajar. Espero seguir siendo el fotógrafo de vuestras vidas. Y a Cristina, la dulce y prudente Cristina, que viniste a ayudarnos y que te deshacías por nosotros, darte una y mil gracias. Estas fotos van también por tí. Huelva esta cerca de cualquier lugar, los pinos y la arena hacen de este rincón algo mágico y maravilloso a 30, 35 y hasta a 40 grados.