Tengo mucho que contar, pero esta vez quiero empezar por el final. Hace unos meses que Jordi me contaba con los ojos brillantes lo que significaba el «bicho» (su barca) para él y para Teresa. Horas de lija, horas de pintura, inversión de tiempo y recursos…  y aquí había una gran historia que contar. Era necesario fijar en imágenes toda esta pasión por el mar, y el día después de una boda de ensueño (que más adelante podremos saborear), nos tiramos al mar en este paraíso que es Menorca. Tengo mucho que contar, pero necesito que sea poco a poco. Me reservo ciertas palabras para la boda de mis amigos Jordi i Teresa.

Deslizate despacio por la roca,
nota como la brisa va y te mueve,
deja que la luz te atraviese si te toca,
y al final del camino te detienes.

Sueña que de la lluvia habías venido,
que tiemblas cuando sientes mi latido,
que reflejas en ti como un espejo,
todo lo que hay cerca y lo que hay lejos.

Luego vamos y nos encontramos,
nos unimos y nos hacemos una sola,
grande, fuerte, transparente,
bajo este cielo raso azul celeste.

Dos gotas que van de la mano,
se funden en un mar en armonía,
universo inmenso y cotidiano,
firmamento que es tu vida y es la mia.

Gotas. Para Teresa y Jordi.