Le encanta volar. También le encanta escuchar los preciosos sonidos que desprende la acústica de doce cuerdas que toca papá. Con cuatro meses, las cosas bonitas se pueden apreciar con facilidad.  Con el amor que desprende esta familia es fácil que Martín pueda llegar a ser músico, piloto, ingeniero, carpintero o fotógrafo…  pues esta es la energía que nos mueve hacia delante. ¡Abrazos!