La historia de María y Félix no es una historia común. No es común que en los tiempos que corren donde tenemos los culos pegados al sillón, tu chico lo deje todo y te siga hasta donde sea y como sea. No es común que te pidan que te cases en un teatro en Gran Vía. No es común. Y ellos son así, poco comunes.
Me invitaron al oasis que ha visto crecer a María en el Pantano de Orellana y allí paseamos, nos hicimos un picnic en el embarcadero y tomamos cerveza con la familia. Invito a bofetada si me oís quejarme de mi trabajo.
Espero que disfrutéis de sus fotos y del mar extremeño por excelencia.