Esto de la vida es cíclico, es mágico. Hoy os presento al pequeño Manuel, hijo de mi amiga Ana y de David. Conozco Ana desde que me nació el bigotillo. Hemos vivido tantas cosas que no me resulta fácil recordar mi adolescencia sin sus discos de Pedro Guerra o las Panama sobre la frente. Hoy os presento a Manuel, que es la misma Ana pero con otro tamaño y otras formas. Gracias por hacerme partícipe de vuestras vidas. Y a ti, Manuel, sólo puedo desearte que seas tan feliz como lo hemos sido nosotros en estos campos de trigo, encinas y olivos que nos rodean. Salud.