London 35 es un sueño hecho realidad.
Pasear un sábado soleado con mi cámara al hombro por Londres y fotografiar las vidas de Pilar y Alejandro meses antes de su boda ha sido un sueño hecho realidad. Hoy, sentado frente a mi pantalla no me abandona una mueca de satisfacción al pensar en las risas que nos echamos entre cafés y edificios emblemáticos. Chicos vosotros habéis conquistado el Reino Unido y tenéis el mundo a vuestros pies.  Revivir un sábado tan «cool» con tantos «very good moments» ha sido todo un lujo que necesito compartir en esta humilde entrada.

El viento y la lluvia suelen golpear mi cara, pero hoy ha salido el sol.  Patear cada calle, cada acera, cada escalón de esta inmensa urbe es más fácil colgando de la tirolina de tus brazos. Sentirse un grano de arena en este océano es más fácil si estás a mi vera. Cargar con lo bueno y con lo malo es más fácil si estás a mi lado.

La casa de uno no está ni lejos ni cerca, la casa de uno es uno mismo. Londres, Valencia, Cáceres o Cincinnati.

Good night!