Por pequeña que sea la aventura en la que nos embarquemos, nunca podemos decir “ese viaje lo hice sólo”.  Siempre tenemos apoyos, manos que te suben, palabras que te empujan.  Si la aventura ocupa la mayor parte de tu vida, ¿qué valor pueden tener esas personas que han creído en ti?  María Arribas tiene un valor incalculable en mi vida. Te conocí cuando empecé en la fotografía de bodas y no hay un sólo día en el que no tenga que agradecerle cómo creíste en mi trabajo y la difusión desinteresada que le has dado a cada una de mis fotos. Y ahora te ha tocado a ti viajar al altar con Alex, y, de todos los fotógrafos de boda que conoces, me elegiste a mi para acompañaros en este camino. Soy muy afortunado y tu eres artífice de esta fortuna.
Pero no quiero hablar mucho más, que a veces estas palabras pueden sonar a despedida y mi intención es estar más cerca.
Ahora te toca a ti publicarte a ti misma.