No hay mejor forma de empezar el año: La boda de tu mejor amiga.  Ir de boda y ganar un amigo. De boda en familia. Tener el honor de sentarte al lado de la madrina…. y suma y sigue. Precioso sábado cargado de un gigante sol de invierno. No se puede tener más suerte.
Podría empezar y no parar de escribir para Violeta y para Peter, pero he sentido la necesidad de hacer algo muy íntimo, como esta boda familiar y cercana.