Somos agua. El agua es el 85 por ciento de la sangre, el 75 por ciento del cerebro, el 70 por ciento de los músculos y hasta el 22 por ciento de nuestros huesos. Durante 9 meses nos desarrollamos en líquido amniótico. Y aquí está Andrés, tan a gusto. Este es el motivo fundamental de que alucine viendo la barriga de María José rodeada de millones de litros de agua. Agua por dentro y por fuera. Seguro que Andrés también lo nota.
Se me ocurren miles de alagos para describir a María José y a Javier. No hace dos años aún, fueron los primeros que me quisieron en su boda, y como sabéis, siempre seréis mis novios. Pero hoy hemos venido a hablar de la llegada de Andrés, de cerrar el círculo que dibujáis desde hace años. Comparto vuestras vidas y os comparto a vosotros como no puede ser de otra manera.
Para María José, para Esther, para Alina…  para todas :
Aprovecho y me aprovecho. Este lugar es un altavoz y yo lo aprovecho para deciros: ¡el embarazo os sienta tan bien! Una luz especial os ilumina y a la vez os permite irradiar vida. Quiero que penséis algo… a nosotros la vida nos lo ha puesto muchísimo más fácil: no tenemos que cuidar tanto nuestro aspecto, da igual si nos crece o dónde nos crece el pelo, podemos miccionar o cambiarnos de ropa en cualquier lugar, accedemos con más facilidad al mercado laboral, etc, etc, etc…..  Vosotras, en cambio, tenéis que soportar que os llamen el sexo débil cuando os pasáis la vida tirando del carro, que la esclavitud de la apariencia os acose por demasiados años y que, encima, vuestro cuerpo se desangre cada mes… Estamos de acuerdo… Pero ojo, lo que vosotras sentís con vuestros hijos en vuestro interior, eso que sentís… eso , eso jamás podremos sentirlo nosotros.