Hace unos meses que Esther y Pablo se preparan para recibir al pequeño Pablo, un niño que nacerá en el paraíso… Así lo he querido retratar y reflejar en estas fotos. Allí, un poco a la derecha, pasando Valencia, están unas islas bañadas por aguas templadas y cristalinas que, cada vez que las visito, me hacen sentir la belleza rozándote la piel. Allí nacerá Pablo, en el paraíso mallorquín, entre arena fina y agua cristalina… y sobre todo en el seno de dos personas que se aman y se respetan. Enhorabuena.