Muchas veces siento vergüenza de lo bien que me tratan las parejas. Es una vergüenza sonrojada, una vergüenza alegre, pero ante todo, una vergüenza agradecida.  Eva me ha hecho pasar mucha vergüenza, por suerte. Hace unas semanas quedamos para hacernos unas fotos de preboda y contarnos cosas. Tuve la suerte de contar con Lucía esa mañana de domingo, y los planetas se colocaron descalzos sobre una línea. Reímos, charlamos, paseamos y nos hicimos muuuuchas fotos… y hoy os dejamos unos pedacitos para que disfrutéis como nosotros lo hicimos. Si, la boda es el gran día, y todo llega…. pero mientras tanto, espero que una de estas imágenes se convierta en testigo silencioso en una pared de vuestra casa. Pareja estamos de boda en nada! Disfrutad de todo.