Me gusta contar a voces la belleza de mi tierra extremeña, pero si además te acercas a algunas zonas concretas, la explosión de la naturaleza es espectacular. Al Oeste de Extremadura, ya lindando con Portugal está la zona de Valencia y San Vicente de Alcántara, así como Alburquerque. Miles de encinas y alcornoques pueblan las veredas de la carretera, la inmensidad del horizonte. Hasta allí fui a conocer a Ester y a Sebastian, una bonita pareja con la que viviremos una entrañable boda. Y a su vez, Manolo el padre de Ester, con su inseparable perro, vino a ayudarme a entender la magia de estos campos. Gracias por permitirme conocer tantos sitios. Nos vemos muy pronto. Un abrazo.