México y Madrid se unen de nuevo. A veces pienso que hay países que están unidos por una especie de cordón capaz de atravesar los océanos. Esta es la preciosa boda que celebraron Karen y Javier en el Castillo de Viñuelas, al norte de Madrid. La dulzura, la elegancia y la delicadeza de Karen son los ingredientes perfectos para completar al genio, la simpatía y la alegría que es Javier. Como tu bien has dicho, esto no acaba aquí. Nunca acaba aquí. Todo sigue. Disfrutad de vuestra vida. Estamos juntos.
Ahora que hablen las fotos de la boda.