Mi sobrino Mateo nació hace un par de madrugadas, y ha nacido para ser feliz y hacer feliz a los demás. Esta mañana he ido a visitarle, y la deformación profesional esta que padezco me obligó a llevar la cámara... ¡Cuánto me alegro! Las fotos de hoy son una mini-sesión de retratos de Mateo en su cuna de hospital mientras, poco a poco, el sonido de los clicks de la cámara le hacen abrir los ojos. Qué luz irradias Mateo. Conviertes en suite la habitación del hospital. Fruto de los sueños … [Continua en el interior]